“Mamás desubicadas”

El post de hoy va dedicado sobretodo a esas mamis que estas primeras semanas de curso no encuentran su sitio y se sienten un poco perdidas. Todas alguna vez nos hemos sentido así. A vosotras “Mamás desubicadas” os escribo más sincera que nunca 😉 .

Llevamos ya un mes de colegio y he de reconocer que me ha pasado lo mismo de otros años. Mucho decir que me tenían agotada, que se estaban portando fatal, que necesitaban volver a la rutina… etc. Pero luego es empezar el horario de “cole” y los echo de menos. Y aunque me encanta tener más tiempo para poder llegar al final del día sin estar al borde de un ataque de nervios, la realidad es que hasta que me reorganizo y me acostumbro de nuevo, pasan unos días.

No soy la única.

Yo soy muy observadora, y este año me he dado cuenta que muchas de vosotras os quedáis tristes, cuando los dejáis en el “cole”. Bien porque es la primera vez que os separáis de ellos, bien porque se quedan llorando, o porque simplemente nos pillan flojitas y ya está.

Hablando con vosotras, me doy cuenta que aunque cada uno venimos de nuestro padre y nuestra madre, no somos tan distintos.  Sólo se trata de empatizar un poco con la persona que tenemos al lado.

Yo personalmente, lo pasaba fatal cuando cualquiera de los dos se quedaba llorando. Si, sé que no es grave, también sé (porque he estado en el otro lado, en el de las “seños”) que se les suele pasar rápido.

Pero no os preocupéis a mí todo eso tampoco me servía después de dejarlos llorando. O lo que es peor, cuando no montaban espectáculo pero al despedirse me decían con pucheros: -por favor mami, no te vayas. Y se sentaban en su sitio en silencio con las lágrimas en las mejillas. Pues sí, no es grave, a veces incluso es puro teatro. Pero hay días como esos, que te vas tan triste, que necesitas unas gafas de sol gigantes para taparte la cara hasta mitad de mañana.

Y entonces vienen los: -“ay mujer que no es para tanto, ¿por qué estás así?, todas los dejamos, con la de tiempo que vas a tener ahora”… .

 

Derecho a ser una mamá desubicada

Pues bien este post es para reivindicar el derecho a estar tristes cuando ell@s lo están. El derecho a no saber qué hacer después de tres intensos años viviendo con ell@s a nuestro lado a todas horas. Es para reivindicar el derecho a sentirse “Mamás desubicadas” durante un tiempo.

“Mamás desubicadas”.

Chicas es totalmente normal, que al principio no encontréis vuestro sitio, es duro darse cuenta que durante estos años nos hemos dejado de lado y vivíamos según sus horarios. ¿Y ahora qué?.

Pues ahora toca volver a empezar, adaptarse a la nueva situación, y por supuesto con la mejor de nuestras sonrisas.

Tenéis que coger algo con ganas e ilusión, bien sea el trabajo, un hobby o lo que se os ocurra.

Ya sabéis que nosotras somos muy de la filosofía de: la actitud es lo que cuenta; y estamos totalmente convencidas de ello. Cogeros un ratito (aunque sea corto) para vosotras. Habrá quién le apetezca estar en casa tranquilamente por primera vez en mucho tiempo. Y habrá quién prefiera irse a la calle o similar. Cada una a su ritmo sin agobios.

Y poco a poco, todo irá encontrando su sitio sin necesidad de forzarlo.

Actitud también con los peques.
Hay que saber soltarles un poquito, sólo un poquito…

 

Con respecto a nuestr@s peques, recordad que ell@s recogen y absorben

todo lo que nosotros les transmitimos. Así que saludad a su profe con un

buenos días bien contentas. Y a la hora de la despedida, hacerlo rápido, con cariño pero rápido. Alargar la despedida no es bueno para ell@s.

 

Y por supuesto por las tardes aunque estéis agotadas, jugad con ell@s. Buscad planes bien en casa o fuera, pero pasad tiempo con los peques. Hay algunos que llevan toda su vida con vosotras y sólo un mes fuera de casa. Pero es que los demás también llevan un tiempo de vacaciones en el que se comparte más tiempo y más risas, así que dedicadles tiempo a todos ellos, lo merecen. Porque aunque no lo demuestren también lo necesitan.

Este post es para que quienes nos leéis, veáis que no somos tan diferentes, que alguna vez todas nos hemos sentido “Mamás desubicadas” y que no pasa nada. Todo es ponerle actitud, y una buena sonrisa a nuestro día a día.

Pd: Si hay algún papá desubicado (que seguro que sí), este post también va para vosotros, porque aunque sois minoría, sabemos que nos leéis 😉 .

¡Feliz puente!

Las mamás también se visten.

Ana.

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