ACTITUD

Yo era feliz muy feliz en mi trabajo, me gustaba lo que hacía, lo hacía bien, y no porque yo lo pensara (que también), sino porque estaban contentos conmigo y me lo demostraban. Trabajaba en una escuela infantil, y lo que más me gustaba era que daba igual lo que te hubiera pasado fuera de allí. Tanto para bien como para mal, a los peques no les importaba, lo único que querían eran sonrisas, juegos, achuchones, canciones, ACTITUD. Y a mí eso me hacía inmensamente feliz.

 

Este es el primer párrafo de un texto del que estoy inmensamente orgullosa, gracias a Malasmadres por dejarme expresar y compartir todo lo que llevaba dentro.

 

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Me castigaron por ser madre

Estuve allí durante 7 años, y al volver de mi excedencia por haberme convertido en mamá, no esperaron ni un solo día para decirme que ya no querían que continuara trabajando allí. ¿En serio? Después de 7 años, el trato no pudo ser peor. Me castigaron por haber sido madre. No penséis que mi excedencia fue de 2 años, Hugo nació en octubre y yo me reincorporé en mayo. La decisión de la excedencia en un principio fue aceptada por la escuela infantil, pero se ve que se lo pensaron mejor… .

Después de asimilar y recoger lo que quedó allí de mi dignidad como mujer y como persona, no me quedó otra que tirar hacia delante. No voy a engañar a nadie, fue uno de los peores días de mi vida. No entendí el porqué, tampoco me lo quisieron explicar, y a fecha de hoy sinceramente, es algo que ya no me interesa que me expliquen. Pero hasta llegar a este punto, pasé por muchos días de rabia, decepción e incomprensión.

Es algo que nunca perdonaré, las cosas no es necesario hacerlas así de mal.

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Si algo cabe destacar de mí, es que soy de carácter fuerte, decidida, luchadora, y con un equipo detrás de mi que es mi familia, que hace que las cosas salgan mucho mejor.

Fui incapaz de quedarme quieta. Siempre había querido ser madre, y nadie me lo iba a estropear. Por supuesto fui a por todas y aunque no conseguí mucho, la conciencia descansó. Si no lo hubiera intentado, no me lo hubiera perdonado. Después de esto sólo me quedaba disfrutar de mi bebé y pensar en que quería para el futuro. Sí es verdad, siempre quise ser madre, pero nunca quise ser sólo madre. Creo que soy mucho más que eso.

El camino del emprendimiento

Emprendí como muchas otras mujeres, decidí abrir mi propio negocio. Fue una etapa muy bonita, gratificante, divertida, agotadora a la vez, pero no pudo ser… .

Yo era el corazón de todo aquello, y mi marido la razón, y al final muy a mi pesar tuvo que ganar la razón. Porque sólo del corazón no se puede alimentar a una familia de 4.

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Cerrar la Ludoteca fue duro, triste pero necesario. Y cuando ya creía que lo de trabajar en algo que me encantara era una ilusión, apareció ella… .

Os pongo en situación:

Hugo ya en el cole de mayores, haciendo nuevos amigos, y yo teniendo que sonreír a mamás que me sonreían sin saber muy bien si quería o no entablar alguna clase de relación con ellas. El caso es que, gracias a Hugo, conocí a Arantxa, la mamá de Adriel. La persona más positiva, luchadora y sonriente que me he encontrado. Su historia es bien diferente a la mía. Ella os puede hablar de superación, de mirar sí o sí hacia delante, de tener que dejarlo todo apartado un tiempo para tener que ser mamá. De mirar a la vida de frente, sonreír y ser feliz.

Las mamás también se visten

Y así es como llegamos hasta aquí. Con mucha pero que mucha ACTITUD. Juntas decidimos crear el blog y el Instagram de: Las mamás también se visten. El porqué del nombre estaba claro. No sólo somos mamás. Somos mujeres, hijas, amigas, somos trabajadoras, felices, libres. Es un reclamo a que ser mamá no está reñido con quererse y prestarse un poquito de atención. Se puede ser mamá y salir a bailar, se puede ser mamá y leer un libro. Se puede ser mamá y todo aquello que se os ocurra, porque Las mamás también se visten.

Para los que piensen que tener un blog, y un Instagram es hacerse fotitos y poco más, ya os digo yo que no. La ACTITUD cuenta y mucho, pero no es suficiente. Nosotras hemos ido a clase de Redes Sociales. Nuestra profe se ganó un altar intentando que entendiéramos algo de todo este jaleo. Hemos leído mucho, hecho estudios, recabado información, quitado horas de sueño por buscar y escribir. Hemos aprendido mucho pero que mucho en el último año. Y os puedo asegurar que ha sido a base de esfuerzo.

ACTITUD

Desde aquí os animo a caeros y querer levantaros. A creer que podéis. A intentarlo, a luchar por lo que queréis. Os animo a estar tristes, porque de vez en cuando es mejor sacarlo que guardarlo dentro. A escribir a vuestras amigas y organizar juntas una cena. Os animo también a quedaros en casa y pedir una pizza. Os animo a que hagáis todo aquello que os apetezca, porque mientras no hagamos daño a nadie, estará bien hecho.

Pero desde luego a lo que, si os empujo con todas mis fuerzas, es a seguir hacia delante. A veces es muy difícil, lo sé. ¿De verdad vamos a dejar que alguien a quien no le importamos lo más mínimo, nos haga sentirnos así de mal?.

A mí me llevó tiempo, contestar esa pregunta sabiendo que la respuesta era la correcta, pero lo conseguí. Y si yo pude, también podéis, es cuestión de ACTITUD.

Facebook: Las mamás también se visten

Instagram: Lasmamastbsevisten

 

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